
De la misma manera que ejercitamos el cuerpo, podemos ejercitar nuestros pensamientos en relación con la comida.
¿Cuando estás ansioso? ¿Que músculo ejercitás mas? ¿El músculo de la resistencia o el músculo de la rendición?.
Utilizá toda tu capacidad para resistirte a la tentación de comer algún alimento que no es conveniente que consumas en los momentos de tensión o stress.
Pensá y trabajá él músculo de la resistencia. Si te rendís , la satisfacción posterior de comer por ansiedad, será efímera e irá en contra de tu principal objetivo que es cambiar tus hábitos. En cambio, sino te rendís, estarás fortaleciendo tu resistencia y obtendrás un nivel de satisfacción mucho mayor que te beneficiaría toda tu vida.