
Empezá el día con un desayuno a consciencia. Dedicale por lo menos un minuto para observarlo, olerlo y disfrutarlo con tus 5 sentidos.
Ofrecele un momento de placer y felicidad a tu cuerpo y mente, es la mejor manera de arrancar una jornada laboral larga e intensa. Te comparto el desayuno del día:
Licuado de remolacha, zanahoria y pepino para acompañar un pudding de avena con leche de almendras, trocitos de frutas y semillas. Acordate que el pudding lo elaborás dejando toda la noche en remojo la avena en escamas con la leche (podés usar leche de vaca o vegetal), agregale ralladura de limón y/o escencia de vainilla y edulcorante.
¡Listo tu desayuno renovador!